Llega la noche de Halloween y miles de personas llevarán los disfraces más terroríficos. Hay quien para dar más miedo decide complementar su estilismo con lentillas de colores o de fantasía. El Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas (CNOO) advierte de que el uso irresponsable de este tipo de lentes puede provocar daños en la salud ocular como conjuntivitis, reacciones alérgicas e incluso pérdida de visión.
Las lentillas fantasía o de colores se definen como unas lentes de contacto que cambian el color del iris, y en algunos casos hacen que solo se vea la pupila. Los ojos tienen una talla, una medida especial de curvatura y tamaño de globo ocular. Sin las lentes de contacto de fantasía están hechas en medidas estándar lo que provoca que si la lente no es la adecuada para el globo ocular se pueden producir problemas de oxigenación y daños en la córnea que podrían derivar en úlceras. Por ello, es necesario que "se evalúen las particularidades de cada ojo para evitar daños o molestias oculares", indica el decano del Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas, Moran Abad.
En concreto, existen dos tipos de daños provocados por las lentillas de colores: los inherentes a la lente, es decir, reacciones alérgicas y corneales; y los provocados por el uso de líquidos inadecuados y mala higiene. Esta última sucede en un 98% de los casos.
A las personas que les encanta disfrazarse no les importa invertir el tiempo y el trabajo que sea necesario para salir a la calle igual que el personaje o criatura de terror que quieran imitar. En su mayoría, estos complementos se pueden adquirir fácilmente en Internet, bazares, centros de belleza y otros establecimiento sin ningún tipo de control sanitario ni garantía de seguridad. En este sentido, los expertos en salud ocular han pedido que las lentillas de fantasía se consideren productos sanitarios y que su manipulación y prescripción sea realizada por un profesional sanitario.
Muchas personas que utilizan lentillas de colores, no han usado lentes de contacto antes. El desconocimiento de las costumbres de higiene más la facilidad de adquirir dichos artículo a través de la red sin ninguna supervisión preocupa a los oftalmólogos y optometristas. Esta moda se ha convertido en un riego para la salud ocular ya que si no están homologadas o no han pasado los controles sanitarios necesarios pueden producir lesiones graves.
"La mayoría de las infecciones y lesiones oculares vienen por una utilización inadecuada del maquillaje", indica el CNOO. Una manipulación deficiente favorece la proliferación de bacterias y hongos. Los expertos recomiendan utilizar cosméticos indicados para el área ocular, no dejar que se cubran de polvo o manchen, y lavarse las manos antes de empezar a realizar el maquillaje.
Por otro lado, es muy común la aplicación de purpurina en los ojos por lo que "se deben tener los ojos bien cerrados a la hora de utilizarla", recalca el decano Morán Abad. También hay que extremar la precaución con las pestañas postizas y pelucas debido a que arrojan diminutas partículas que podrían introducirse en los ojos, así como artículos que contienen colorantes y sustancias químicas que pueden irritar la zona ocular causando enrojecimiento, picor y sensación de cuerpo extraño.
Otro accesorio que puede hacer peligrar no solo la salud ocular sino también la física son las caretas y antifaces. Este tipo de complementos puede limitar la visión y provocar tropezones o caídas. Además, en el caso de utilizar lentes de contacto hay que asegurarse de que tengan la ventilación suficiente para que se mantengan al aire libre y no causen molestias.
Si en la noche más terrorífica del año va a utilizar lentes de contacto tome nota. Los expertos recomiendan lavarse las manos antes de ponerse las lentillas y utilizar un producto adecuado, es decir, una solución limpiadora específica para el tipo de lente. Además, el estuche dónde se guardan debe estar limpio y en un ambiente seco. También aconsejan no utilizarlas más de doce horas seguidas para evitar el malestar o dolor ocular.
Que empiecen por recoger a la basura de ministros y asesores que hay en Moncloa.